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* En la Habitación Roja *

:. Eulogy .:

Infinito

Infinito ********************
En la soledad de la escalera de caracol reina el silencio de las horas muertas. El polvo se acumula como cenizas de un pasado olvidado. Algo se mueve allá abajo, en el ojo ciego, oscuro de la escalera de caracol. Alguien se arrastra con pasos leves, etéreos. Apenas parece posar los pies en los perpendiculares peldaños. Un alma condenada al triste, agotador ascenso. Un tintineo metálico en la madrugada, una puerta que se abre a otro mundo y de nuevo, la nada. Espiral de silencio infinito que se adueña cada noche de mi eterna espera.
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.: Play :. "Your ghost" Kristin Hersh
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A mi monstruo

A mi monstruo ********************
Y en tu último aliento
Me abalanzaré sobre tu cuerpo.
Sobre tu cadáver sabré
Si mi espera no ha sido en balde.
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.: Play :. "My beloved monster" Eels
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Descenso a los infiernos

Descenso a los infiernos ********************
Aquella noche la huida era demasiado larga. Resultaba difícil hallar el camino desesperado que tantas veces había recorrido en la oscuridad de sus pensamientos. Los surcos que había palpado en la negrura, arrastrándose por el fango de su vida, habían desaparecido. Las piedras de bordes cortantes ya no le producían sangrantes estigmas. Sólo cuando vio la luz de dos faros al final del sendero comprendió que su historia había terminado.
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:. CinemaScope .: Mulholland Drive, de David Lynch.
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Complicidad

Complicidad *********************
Aleteo intermitente. La luz tiembla en su magnífica presencia. Un astro suspendido en las alturas de la estancia. Es el anhelo del momento fugaz, del contacto abrasador, de la unión. Una sombra cubierta de levedad que se precipita al sol artificial de la habitación. Una danza tentadora de embriagador hipnotismo. Sólo un momento y la muerte la abraza en un tenue crepitar. Silencio. La luz permanece allí, en su esplendor inalterable y otra mancha difusa vuelve a susurrar con sus alas la dulce nana del fin anunciado.
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:. CinemaScope .: Inseparables (Dead Ringers), de David Cronenberg
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Sirena varada

Sirena varada **********************
Hoy no llueve aquí, en el faro. La mar está en calma y me parece oír la voz de su noche eterna. La luna descansa en el oleaje y las estrellas emiten una luz agradable, vacía de maldad. Yo también intento abandonarme al sueño pero el rumor de las aguas me lo impide. El acantilado ruge dolorido por la continua acometida. Sé que intenta comunicarme algo pero su lenguaje es tan tenue... Hoy no llueve y puedo ver con claridad el cielo, allá arriba. A veces pienso que mi vida discurre entre dos mares y permanezco en la superficie de ambos, con el agua introduciéndose en mis oídos, contándome cosas de un mundo difuso, asfixiándome lo suficiente.
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.: Play :. "To the lighthouse" Patrick Wolf
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En ocasiones he de tomar decisiones

En ocasiones he de tomar decisiones *************************************
Sujeta a esta vida por un sueño miras el ocaso. Tu cabello brilla tenuemente -tan rojo como la sangre que brota de tus labios cuando ardes de pasión- con los últimos rayos de sol en esta tarde que parece nunca acabar. Sé que deseas despertar y arrojarte al vacío pero no te atreves. Me lo dijiste ayer, en un ataque de realidad, a la misma hora y en el mismo sitio. Tomar una decisión es difícil: desde que te conocí -era primavera y tu estabas floreciendo, sentada en la rama de un árbol, como parte del onírico paisaje que vi al llegar aquí- no he parado de debatirme entre retomar el viaje que una vez inicié o regresar cada día, con los primeros púrpuras, para extasiarme con el roce de las hojas sobre tu pálida piel...
Esta tarde te he mirado a los labios y el calor de la primavera, que vuelve a aposentarse en estas tierras, me ha inundado el pecho. He querido hacerlos míos, otra vez, pero la dulce brisa se ha enredado en tu pelo dejando al descubierto unos vitriólicos ojos fijos en el horizonte...
En este ocaso la vida es muerte y la muerte, vida. Lamo la palmo de mi mano cubierta de rojo carmín mientras me hundo en un sueño profundo y alimento con el manantial de mis entrañas abiertas a la luna el árbol que te eleva por encima de las demás. -The end-
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.: Play :. "Where the wild roses grow" Nick Cave & Kylie Minogue
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:. CinemaScope .: Dolls, de Takeshi Kitano.
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Drunk on dark sublime

Drunk on dark sublime *********************************
.: Play :. "The Childcatcher" Patrick Wolf
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No recuerdo cómo llegué aquí pero mi memoria no me ofrece otra imagen que la de estas cuatro paredes teñidas de vermellón. Sería una estancia acogedora -en el centro, se encuentra un sofá orejero de aspecto desvencijado pero de agradable tacto al pasar los dedos sobre su superficie de terciopelo- si no me cuestionara el porqué de su existencia. Deambulo en esta habitación intentando seguir los senderos delimitados por los contornos de los libros apilados en el suelo siguiendo una secuencia que se escapa a mi entendimiento. Observo sus cubiertas e imagino las historias que albergan. Me pregunto si alguno contará mi historia, si bajo la fina capa de polvo que atestigua el paso del tiempo sobre sus lomos se narrará el génesis de este microcosmos y mi llegada a él. Incluso fantaseo con la idea de un libro dedicado a mis horas muertas y a las elucubraciones que las llenan, una novela sobre mis pensamientos. A veces, en estos interminables paseos, tomo prestadas algunas palabras que consigo descifrar bajo la patina de suciedad y las hilvano con aquellas que vienen a mi mente de forma desordenada. Entonces las superpongo a una tonada que, creo, aprendí cuando era niño y canto casi en un susurro -como temiendo romper el silencio, la paz, que se aposenta, como partículas de polvo, en cada rincón de este cuarto- con el oscuro deseo de escuchar una voz humana, aunque sea la mía. Cuando me siento desfallecer, me dirijo al centro de la sala y me recuesto en el sofá. Agotado, decido darme una tregua y dejar de pensar en el rojo. Desabrocho lentamente los botones de mi camisa y me paso una sudurosa mano por mi pecho -me detengo en uno de mis pezones y me pellizco, sólo para sentir que estoy vivo-. Entrecierro los ojos mientras acaricio mi entrepierna. Embriagado por la sublime oscuridad que se abre paso bajo mis párpados, ganándole espacio al color de la sangre, me abandono a un estado de duermevela placentero. En el momento en que mi vientre se cubre con el calor de mi semilla, mi mente se permite un momento de plena conciencia antes de rendirse a las tinieblas de los sueños y me devuelve una imagen distorsionada de la habitación roja, de mí dentro de ella, caminando con la mirada perdida, realizándome preguntas sobre mi vida en este útero carmesí. ¿Será igual mañana? ¿Existirá un mañana? ¿Habré escrito la última línea con mis venas sobre este papel palpitante o volveré a idear nuevas estrofas para mi melodía con la esperanza de que resuene en este cubo de paredes sangrantes? "Well, I've got no time for victims and I don't think it was all that bad" o lo que es lo mismo: "Bueno, no tengo tiempo para víctimas y no creo que todo estuviera mal". - Fin -
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:. CinemaScope .: Soñadores (The Dreamers), de Bernardo Bertolucci.
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